Salud y prevención

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Enfermedades respiratorias: entienda qué tipos de enfermedades existen, cuáles son sus síntomas y qué debe hacer para prevenirlas

Los virus son una causa importante  de las infecciones del tracto respiratorio, se pueden manifestar desde un resfrío común hasta graves enfermedades.

Los virus respiratorios son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad pediátrica alrededor del mundo. Durante los últimos 15 añosla detección y secuenciación moleculares permitieron identificar cada vez más patógenos de enfermedades respiratorias comunes, como también la identificación de patógenos durante pandemias.

Principales enfermedades respiratorias

Según el foro de las Sociedades Respiratorias Internacionales, al menos 2 000 millones de personas alrededor del mundo están expuestas a humo tóxico proveniente de combustible de biomasa, y más de 2 000 millones inhala contaminantes y está expuesto al humo del tabaco, lo cual representa una inmensa carga para la salud mundial; actualmente, cinco enfermedades respiratorias se encuentran entre las causas más comunes de muerte en todo el mundo:

  • Enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC):son enfermedades respiratorias que bloquean el flujo de aire y dificultan la respiración, como el enfisema y la bronquitis crónica. Aproximadamente 65 millones de personas sufren la enfermedad y cerca de tres millones mueren al año. Es la tercera causa principal de muerte de mundo.
  • Cáncer de pulmón: es la neoplasia letal más común del mundo. En 2018, se registraron cerca de 2,09 millones de casos y 1,76 millones de muertes, según datos de la OMS.
  • Tuberculosis: enfermedad infecciosa transmitida persona a persona a través del aire, afecta principalmente los pulmones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se registran aproximadamente 9 millones de casos de la enfermedad y 2 millones de muertes por año.
  • Asma: inflamación de los bronquios que afecta a cerca de 334 millones de personas alrededor del mundo. A pesar de manifestarse en todos los grupos de edad, es la enfermedad crónica más común de la infancia y afecta al 14 % de los niños.
  • Infecciones agudas del tracto respiratorio: las infecciones del tracto respiratorio son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad del mundo, con aproximadamente 3 a 5 millones de casos graves por año, y son más frecuentes a comienzos del otoño y el invierno.

Surgieron varios virus respiratorios nuevos, incluido el virus de la gripe A (también conocido como H1N1), los virus de la gripe aviar A(H7N9) y A(H5N6), el coronavirus, responsable del Síndrome respiratorio del Oriente Medio (MERS) y más recientemente, el nuevo coronavirus (Sars-CoV-2) que provoca la actual pandemia de COVID-19, responsable de más de dos millones de muertes en todo el mundo, hasta el momento. Obtenga más información sobre el nuevo coronavirus en nuestro artículo Pruebas de COVID-19: Todo lo que debe saber“.

Principales virus respiratorios:

Los virus más frecuentemente involucrados en las infecciones respiratorias son el rinovirus, el virus sincitial respiratorio (VSR), el coronavirus, el adenovirus, los virus parainfluenza y el virus de la gripe (DOLIN, 2007). Todos estos virus comparten la capacidad de transmitirse de persona a persona y su transmisibilidad se ve influenciada por el ambiente en el que se encuentran el patógeno y el huésped.

Virus relacionados con las infecciones del tracto respiratorio y los cuadros clínicos relacionados:

Virus Genoma Tipos Manifestación clínica
Gripe ARN A, B y C Síntomas respiratorios leves, síntomas gastrointestinales
Parainfluenza ARN 1 a 4 Resfrío común, síntomas respiratorios leves, crup y neumonía. Puede causar EPOC.
Virus sincitial respiratorio ARN Variable: desde síntomas leves hasta enfermedades respiratorias graves como la bronquiolitis, la neumonía y el asma
Metapneumovirus ARN Síntomas similares a la gripe; y síntomas respiratorios graves, como la bronquitis, la bronquiolitis y la neumonía en niños
Adenovirus ADN A – G Síntomas respiratorios leves; manifestaciones graves como hepatitis, pancreatitis, nefritis
Rinovirus ARN Múltiples Resfrío común; en casos graves, presenta asma, bronquiolitis y neumonía.
Enterovirus ARN A – D Poliomielitis, meningitis viral, encefalitis, parálisis
Bocavirus ADN HBoV1 – HBoV4 Síntomas respiratorios leves y gastroenteritis
Coronavirus ARN Los principales son Sars-CoV, MERS-CoV y Sars-CoV-2. Variable: desde síntomas respiratorios leves hasta cuadros graves con riesgo pulmonar y síndrome respiratorio agudo

 

Virus de la influenza (gripe):

Se trata de una infección respiratoria provocada por el virus influenza (Myxovirus influenzae). Tiene grandes tasas de morbilidad y mortalidad a nivel mundial. A partir de sus nucleoproteínas y proteínas matrices, los virus de la gripe se clasifican en tres tipos distintos: A, B y C. La influenza o gripe suele producir problemas respiratorios leves, como los siguientes:

  • tos
  • fiebre
  • dolores musculares
  • escalofríos o transpiración
  • malestar

Los síntomas se manifiestan entre dos a ocho días. En la población infantil, pueden aparecer síntomas gastrointestinales, como vómitos y diarrea. Un grupo minoritario de pacientes, que suelen ser ancianos, llega a padecer una enfermedad grave por una neumonía viral o bacteriana.

Gripe tipo A y B

Los virus de la gripe tipo A y B provocan epidemias estacionales. En el caso de la infección del virus de la gripe A (H1N1pdm09 y H3N2), el inicio intempestivo se manifiesta a través de la siguiente sintomatología:

  • fiebre
  • tos
  • escalofríos o transpiración
  • dolores musculares y malestar
Subtipos:

El subtipo H1N1 se originó a partir de la agrupación cuádruple de dos virus porcinos, un virus aviar y un virus humano. El H1N1 provocó la pandemia del virus en 2009. Los síntomas tienden a ser leves, con cuadros de náuseas, vómitos y diarrea. Sin embargo,  pueden empeorar y provocar neumonía o insuficiencia respiratoria. La incidencia y mortalidad de la gripe porcina o infección con el H1N1 es más alta en adultos jóvenes y más baja en pacientes ancianos que la de la gripe estacional. Esto podría explicarse por la falta de contacto previo de los más jóvenes con otros virus parecidos al de la gripe. El nombre del virus fue estandarizado como gripe A (H1N1) pdm09 con la finalidad de denotar la pandemia y diferenciar el virus de las cepas estacionales H1N1 y de la cepa H1N1 pandémica.

A partir de 2011, se manifestaron brotes del subtipo H3N2 de origen porcino, principalmente en la población infantil. Además, el virus de la influenza o gripe aviar H5N1 se convirtió en una preocupación mundial.

Prevención:

Para prevenir los virus de la gripe, se aconseja a todas las personas que se vacunen anualmente contra la gripe. Las campañas de vacunación deben tener como población objetiva, sobre todo, a los que tienen mayor riesgo de sufrir una gripe complicada o grave (ancianos e inmunosuprimidos); y a los que cuidan o viven con personas de alto riesgo, incluso los profesionales de la salud. Las vacunas actuales contra la gripe estacional también pueden ser utilizadas para prevenir el virus A (H1N1) pdm09.

Parainfluenza

El virus parainfluenza (PIV) es un virus de ARN de la familia Paramyxoviridae. Está clasificado a partir de cuatro serotipos (PIV-1, PIV-2, PIV-3 y PIV-4), que provocan distintas enfermedades respiratorias: desde el resfrío común, hasta un síndrome similar a la gripe o neumonía. El PIV es un factor conocido de infección en pacientes pediátricos e inmunocomprometidos. Actualmente, se reconoce al virus como un patógeno de presencia significativa en adultos hospitalizados, con tasas de infección que van desde 2 % hasta 11 %. Además, constituyen la causa más frecuente de infección del tracto respiratorio inferior en niños. El virus manifiesta diferentes síntomas, como los que se presentan a continuación:

  • tos
  • secreción nasal
  • dolor de garganta
  • asma
  • enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • insuficiencia cardíaca
  • neumonía
  • Crup (obstrucción aguda de la laringe) como manifestación grave más común

Hay pruebas que sugieren que el PIV puede conllevar a infecciones reiteradas y asintomáticas leves en los adultos, con ciclos prolongados de eliminación viral asintomática (> 8 meses).

Los serotipos 1 y 2 suelen causar epidemias en el otoño. Además, los serotipos se van alternando anualmente. El serotipo 3 tiende a ser endémico e infecta a la mayoría de la población infantil de menos de un año de edad, y puede provocar neumonía y bronquiolitis. Por su parte, el serotipo 4 manifiesta una reactividad cruzada antigénica frente al virus de las paperas.

Virus sincitial respiratorio

El virus sincitial respiratorio (RSV) es un neumovirus de ARN envuelto que forma parte de la familia de los Paramyxoviridae. Se trata del agente viral más significativo que provoca enfermedades respiratorias graves en bebés y niños a nivel mundial.

Las infecciones por RSV son causantes de un tercio de las muertes vinculadas con la infección respiratoria inferior aguda en bebés con menos de un año de edad. Además, son particularmente problemáticas en bebés prematuros, así como en niños con dificultades cardíacas y respiratorias. El virus también causa una enfermedad grave en ancianos.

Entre 40 % y 60 % de los niños son infectados por el VSR en su primer año de vida. Más de 95 % de los niños ya ha tenido o tendrá al menos una infección por RSV a los dos años de edad.

La infección por RSV también es un factor significativo de morbilidad en adultos, sobre todo, en ancianos e inmunocomprometidos.

Transmisión:

El RSV se contagia por estar expuesto a las secreciones orales o nasales de la persona infectada cuando tose, estornuda o habla. También se puede transmitir indirectamente al tener contacto con superficies y objetos contaminados. El RSV provoca infecciones reiteradas a lo largo de la vida. Una infección por RSV produce respuestas inmunes innatas y adaptativas. Sin embargo, la inmunidad contra el virus no se extiende por un largo periodo de tiempo.  La época de transmisión comienza dos días antes de que se manifiesten los síntomas y finalizan recién cuando la infección está controlada.

El virus sincitial respiratorio circula estacionalmente, por lo que la tasa de detección  es mayor a finales de otoño e inicios de primavera. En las zonas tropicales, puede ser detectado en cualquier época del año. Los síntomas principales pueden ser tanto leves como graves. En el caso de las condiciones severas, se encuentran la bronquiolitis aguda (inflamación de los bronquiolos) y la neumonía. Los síntomas leves se presentan en personas con buenas condiciones de salud. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • secreción nasal
  • estornudos
  • tos seca
  • fiebre
  • dolor de garganta
  • dolores de cabeza
  • otitis
  • infección del tracto respiratorio inferior

La afección en las vías aéreas inferiores se presenta en un rango entre 15 % y 50 % de bebés y niños con infección primaria. Entre 1 % y 3 % de los casos de bebés afectados entre 2 y 6 meses de edad tienen que ser hospitalizados; esta es la población que corre mayor riesgo.

Después de la fase aguda de la infección, se manifiestan episodios de sibilancias repetidamente durante meses o años. Por lo general, llevan a un diagnóstico de asma. El tratamiento se basa en broncodilatadores y agentes mucolíticos. Los pacientes pediátricos jóvenes de alto riesgo también reciben tratamiento profiláctico con anticuerpos monoclonales (Palivizumab).

Metapneumovirus

El metapneumovirus humano (HMPV) es un factor significativo de enfermedades del tracto respiratorio superior e inferior en la población adulta e infantil. Es un virus de ARN que forma parte de la familia Paramyxoviridae, a la que también pertenecen el virus sincitial respiratorio (RSV) y los virus parainfluenza. Por lo general, el metapneumovirus provoca infección del tracto respiratorio superior y enfermedades parecidas a la gripe. En niños muy pequeños, ancianos y pacientes inmunocomprometidos, también se vincula con infecciones del tracto respiratorio inferior, como bronquitis sibilante, bronquitis, bronquiolitis y neumonía. Entre los síntomas, se encuentran los siguientes:

  • secreción nasal
  • fiebre
  • tos con sibilancia
  • goteo nasal
  • dolor de garganta
  • dificultad para respirar
  • vómito
  • diarrea
  • cefalea
  • agudización del asma

En el caso de bebés de menos de seis meses de edad, el primer síntoma puede ser un período de interrupción de la respiración. En algunos bebés pequeños, llega a haber una incomodidad respiratoria grave. En adultos sanos y niños más grandes, la enfermedad por lo general es leve y se puede presentar solo como un resfrío común. La mayor parte de niños no tienen que ser hospitalizados.

Diagnóstico y transmisión:

Cuando es necesario, se examinan muestras de secreción nasal con una prueba rápida de antígenos. La técnica de la reacción en cadena de polimerasa (PCR) permite diagnosticar el virus. El contagio se da por contacto directo con el paciente infectado o por estar cerca de secreciones infectadas. El tratamiento en casa es principalmente sintomático.

Estudios de seroprevalencia evidencian que la infección primaria se desarrolla antes de los cinco años de edad. Posteriormente, los individuos vuelven a infectarse en diferentes momentos de su vida. Los cuatro subgrupos de HMPV se alternan  anualmente.

La inmunidad humoral tiene un rol significativo en la infección por HMPV. El estudio de anticuerpos HMPV permite obtener datos sustanciales, incluso sobre la seroprevalencia de HMPV, la protección serológica cruzada entre subgrupos de HMPV, y estrategias de profilaxis y terapia por medio de anticuerpos monoclonales (mAbs). Los anticuerpos monoclonales ampliamente neutralizantes tienen repercusiones clínicas significativas para la profilaxis y el tratamiento de huéspedes de alto riesgo.

Adenovirus

Los adenovirus (AdVs) son virus de ADN que, por lo general, ocasionan infecciones leves que perjudican el tracto respiratorio superior o inferior, y el tracto gastrointestinal. Debido a la falta de inmunidad humoral, las infecciones por adenovirus aparecen con más frecuencia en niños pequeños.

Existen siete tipos de adenovirus humanos (A – G) y alrededor de 57 serotipos distintos. Los predominantes que han sido detectados en relación con la enfermedad varían entre países o regiones, y pueden transformarse en el tiempo. Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • fiebre
  • faringitis
  • amigdalitis
  • tos
  • lesiones en la garganta
  • cistitis hemorrágica
  • hepatitis
  • colitis hemorrágica
  • pancreatitis
  • nefritis
  • eningoencefalitis

Los síntomas gastrointestinales pueden manifestarse, sobre todo, en niños. La neumonía aparece hasta en 20 % de los recién nacidos y bebés. Hay mayores posibilidades de que se presente un cuadro clínico grave en pacientes inmunodeprimidos (trasplantados o con infección por el virus de inmunodeficiencia humana): se manifiesta en un rango entre el 10 % y el 30 % de los pacientes.

Transmisión:

Cada vez más, se reconocen las infecciones por adenovirus como factores de enfermedad respiratoria grave. Pueden ser el resultado del contacto con personas infectadas (inhalación de gotículas, inoculación conjuntival) y objetos contaminados. El período de incubación puede tardar entre dos y catorce días. El AdV latente puede asentarse en el tejido linfático, el parénquima renal u otros tejidos a lo largo de años. En el caso de pacientes gravemente inmunosuprimidos, el virus puede reactivarse.

Rinovirus

Los rinovirus humanos (RV) causan más de la mitad de las enfermedades semejantes al resfrío. Se trata de la causa más frecuente de infección del tracto respiratorio superior. Supone el gasto de miles de millones de dólares anuales en consultas médicas, así como días perdidos de trabajo y escuela. Alrededor de 50 % de todos los resfríos son provocados por uno de los más de 100 serotipos existentes de rinovirus. Aparecen comúnmente en otoño y primavera, con menor frecuencia en los meses de invierno.

Los síntomas más frecuentes son los siguientes:
  • faringitis seguida de estornudos
  • obstrucción nasal y malestar
  • recaídas de enfermedad pulmonar crónica
  • desarrollo de asma
  • bronquiolitis grave (en bebés y niños)
  • neumonía mortal (en ancianos y adultos inmunocomprometidos)
Transmisión:

Los rinovirus se trasmiten de persona a persona por medio de la exposición directa con grandes partículas en el aire. El inicio de la infección por HRV no se manifiesta por vía oral, sino por inoculación intranasal y conjuntival. En los estudios científicos se evidenció que el virus se asienta comúnmente en las manos y se filtra en el medio ambiente, pues fue identificado en 40 % de las manos de voluntarios infectados naturalmente y en 6 % de los objetos en casa.

Enterovirus

Los enterovirus respiratorios (EV), así como los rinovirus (RVs) (pequeños virus de ARN) constituyen las causas principales de infecciones del tracto respiratorio superior. Se ubican entre los agentes infecciosos más comunes en humanos a nivel mundial. Los dos forman parte de la familia Picornaviridae y han sido clasificados en siete especies:  tres tipos de rinovirus (RV-A a RV-C) y cuatro tipos de enterovirus (EV-A a EV-D). Si bien pertenecen a la misma familia, las características de estos virus son diferentes. El tropismo (disposición de un virus para infectar particularmente ciertas células de un organismo) de los RV se restringe a las vías respiratorias superiores, salvo en algunos casos específicos. Por su parte, los EV pueden infectar una vasta gama de distintas células y provocan afecciones clínicas muy diferentes. Entre las enfermedades que provienen de EV, se encuentran las siguientes:

  • enfermedades febriles a miopericarditis
  • poliomielitis
  • fiebre aftosa humana
  • parálisis
  • encefalitis
  • meningitis viral

Otros tipos de enterovirus solo se encuentran en el tracto respiratorio y generan síntomas parecidos a los del rinovirus, sobre todo, por los EV de las especies C y D; estos son conocidos como enterovirus respiratorios.

Transmisión:

La transmisión del virus aparece, sobre todo, por exposición directa o a través de un objeto contaminado (fómites). Por lo general, se inoculan en el ojo o la nariz por medio de la punta del dedo. Estos virus pueden sobrevivir en las manos a lo largo de horas, por lo que la transmisión de persona a persona es probable si no hay una higiene correcta de las manos, sobre todo, al haber cargas virales altas.

Bocavirus

El bocavirus humano (HBoV) es un parvovirus que fue aislado hace diez años, aproximadamente. Se detectó en muestras respiratorias, sobre todo, en bebés de 6 a 24 meses de edad con infección respiratoria aguda, y en muestras de heces de pacientes con gastroenteritis. Desde ese momento, se han detectado tres subtipos más de HBoV (HBoV1) en muestras de heces; fueron denominados HBoV2, HBoV3 y HBoV4. El virus se identificó en otras muestras biológicas, como de sangre, saliva y orina; también se ha encontrado en muestras de agua de río y desagüe. Como se mencionó, el HBoV se manifiesta generalmente en bebés de 6 a 24 meses con los siguientes síntomas respiratorios:

  • rinitis
  • faringitis
  • tos
  • dificultad para respirar
  • neumonía
  • otitis media aguda
  • fiebre
  • náuseas
  • vómito
  • diarrea
  • agudización del asma

Así como en el caso de otros subtipos, el HBoV2 se encuentra comúnmente en muestras de heces; está vinculado a la gastroenteritis y probablemente al HBoV3. En investigaciones más recientes, se evidencia que el HBoV puede identificarse concretamente en tejidos como el duodeno, la mucosa de los senos paranasales y biopsias intestinales. El bocavirus entra al organismo por el tracto respiratorio y la corriente sanguínea, o por ingesta directa, hasta llegar al tracto gastrointestinal. En los casos de infección por HBoV, se ha evidenciado una alta tasa de coinfecciones con otros patógenos respiratorios y gastroenteritis, como el rinovirus humano, el adenovirus, el norovirus y el rotavirus.

Coronavirus

Los coronavirus conforman una familia de virus de ARN envuelto. Están clasificados en el orden de los Nidovirales. Esta familia de coronavirus está formada por patógenos de distintas especies animales y de humanos; entre los patógenos, se encuentran el síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV) y el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2). Hasta hace algunos años, se asociaba a los coronavirus humanos solo con el resfrío común. No obstante, en 2003, el coronavirus SARS-CoV fue el causante del síndrome respiratorio agudo grave (SARS). Los coronavirus provocan enfermedades respiratorias agudas y crónicas, entéricas, y del sistema nervioso central (SNC) en animales y humanos. Los tipos más frecuentes de coronavirus en humanos son los siguientes:

  • Alpha coronavirus (229E e NL63): se considera al subtipo 229E como un agente etiológico del resfrío común; por su parte, el subtipo NL63 fue aislado en niños con síntomas respiratorios graves, entre los que se encuentran la infección respiratoria superior, la bronquiolitis y la neumonía; y en adultos inmunocomprometidos con infecciones del tracto respiratorio.
  • Betacoronavirus (OC43 e HKU1): también se considera al subtipo OC43 como un agente etiológico del resfrío común. Por otro lado, se relacionó el subtipo HKU1 a un paciente anciano con neumonía.
  • SARS-CoV (causante del Síndrome Respiratorio Agudo Grave o SARS): fue descubierto en febrero de 2003 cuando la OMS recibió informes de China sobre un nuevo brote de enfermedad respiratoria con casos de “neumonía atípica”. Cuando finalizó la epidemia, se reportaton más de 8000 casos y más de 800 muertes a nivel mundial. La infección por SARS presenta un cuadro clínico vasto, que se distingue principalmente por fiebre, dificultad para respirar, linfopenia e infección del tracto respiratorio inferior. Otros síntomas comunes son la gastrointestinales y la diarrea. Las personas infectadas manifiestan una pequeña reducción en los conteos de plaquetas, perfiles de coagulación extendidos y enzimas hepáticas séricas levemente altas. Se cree que las gotículas de pacientes infectados pueden ser la vía de contagio principal al transportarse través del aire. El hallazgo de la enzima ACE2 en las células humanas como receptor para el SARS-CoV (187) evidenció la forma en que el SARS-CoV ingresa a las células huéspedes, lo que permitió esclarecer la transmisión cruzada del SARS-CoV a nivel molecular.
  • MERS-CoV (causante del Síndrome Respiratorio del Oriente Medio o MERS): se asemeja al SARS-CoV, pues se presenta como una infección grave del tracto respiratorio inferior con implicación extrapulmonar y elevadas tasas de mortalidad. La comuniedad global de la salud reconoce al MERS como un agente pandémico potencial con una tasa elevada de contagio de persona a persona y con alternativas terapéuticas eficientes restringidas. Los primeros relatos de MERS se manifestaron en casos graves con cuadro clínico de neumonía aguda con deterioro respiratorio acelerado y manifestación extrapulmonar. Los síntomas frecuentes de MERS no son específicos. Entre ellos, se encuentran fiebre, escalofríos, dolor de garganta, tos seca, dificultad para respirar, dolor en el tórax, dolores musculares, dolor de cabeza y malestar.
  • SARS-CoV-2 (causante de la COVID-19): el nuevo coronavirus SARS-COV-2 (coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave 2) generó la enfermedad que se ha hecho conocida como Corona Virus Disease (COVID-19) y la actual pandemia. Si desea obtener más información sobre el SARS-CoV-2, revise nuestro artículo.

Recomendaciones para la prevención de virus respiratorios

Para prevenir los virus respiratorios, hay que considerar los hábitos básicos de higiene, como el lavado frecuente de manos con agua y jabón, la aplicación de alcohol en gel antes y después de tener contacto con individuos infectados, la desinfección de superficies y objetos contaminados por el virus, y llevar una alimentación adecuada. Como medidas importantes para contrarrestar la difusión del virus, se recomienda evitar aglomeraciones en espacios cerrados y mantener distancia de las personas que muestran indicios de la enfermedad.

Diagnóstico de los virus respiratorios:

Por lo general, el diagnóstico de las infecciones respiratorias es clínico. Este se basa en la presencia de síntomas de resfrío común, bronquiolitis, crup o neumonía, y por la epidemiología local. Además, los progresos en métodos moleculares han hecho más fácil identificar y caracterizar los grupos y cepas de los diferentes virus respiratorios. Principalmente, los métodos moleculares son necesarios cuando la especificación del patógeno altera el tratamiento clínico; además, sirven para detectar y averiguar la procedencia de un brote.

 

¿Qué pruebas ofrece SYNLAB para virus respiratorios?

SYNLAB brinda un panel molecular de virus respiratorios de ADN y ARN, que son causantes de enfermedades respiratorias. El panel incluye la identificación de los siguientes virus: gripe A (H1, H3, H1pdm09), gripe B, virus sincitial respiratorio (A/B), metapneumovirus, adenovirus (AdV A/B/C/D/E/F), coronavirus/CoV 229E/NL63/OC43), enterovirus, rinovirus (HRV A/B/C), bocavirus (HBoV 1/2/3/4) y virus parainfluenza (PIV 1/2/3/4) en muestras del tracto respiratorio superior (exudado nasofaríngeo/orofaríngeo) y del tracto respiratorio inferior (LBA, esputo o BAS) conseguidas por hisopado o raspado de la zona afectada. La identificación del virus se lleva a cabo a partir de la reacción en cadena de polimerasa en tiempo real (qPCR). Se indica en los siguientes casos:

  • cuando no se conoce el patógeno que ha provocado la enfermedad respiratoria
  • para establecer el tratamiento adecuado a partir del reconocimiento del patógeno específico
  • para elegir un antiviral específico
  • para vigilar y controlar la epidemiología

Acerca del grupo SYNLAB

El grupo SYNLAB se ha consolidado como líder en servicios de diagnóstico médico en Europa. Actualmente, frente a la oferta del mercado, SYNLAB ofrece uno de los catálogos de pruebas más completos e innovadores para pacientes, profesionales médicos, hospitales y la industria farmacéutica.

El laboratorio radica en más de 40 países en cuatro continentes y ha mantenido el liderazgo en la mayoría de mercados. 20.000 trabajadores contribuyen diariamente al éxito del grupo. SYNLAB realiza 500 millones de pruebas de laboratorio anualmente y sus ventas superaron los 2.100 millones de euros en el último ejercicio.

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